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miércoles, 22 de junio de 2011

Pity

Mi única responsabilidad en sus brazos fue los apodos.
Cuando ni siquiera sabía caminar, la apodé Miriancho y así se quedó.
Luego le puse Pity.
Ella era la mamá suave que nunca he tenido. A la fuerte la veo desmoronarse ahora.

En sus brazos nunca hubo responsabilidades,
porque siempre guardó un pedacito de la infancia de todos:
Las rabietas de mi mamá,
Las pilatunas de mi primo,
Los aprendizajes de todos,
Mi ternura ya tan embolatada.
Cuando me abrazaba volvía a ser niña.

Tuvo un corazón tan grande que al final le estalló,
dejándonos con sus manos frías y la mirada perdida,
dejándome perder una partida con una máquina llena de signos vitales.

Adios, infancia perdida. Adios corazón enorme.
Contigo se cumple aquello de que los mejores son los primeros en irse.
Yo me quedaré muchos años contando tus historias,
con los ojos llenos de recordatorios de dolor,
con el alma dando tumbos, pues se ha muerto su inocencia.

Ojalá, cuando me canse de este mundo, podamos volvernos a ver para que juegues con mi cabello y me cuentes historias hasta dormirme.


JO


miércoles, 19 de enero de 2011

Una Revolución en mi cabeza

La otra del espejo se ha ido y me ha dejado una pista.
Me siento llena del vacío que ha dejado, de las posibilidades.
Esta larga conversación de monólogos ha llegado a su fin
y me ha entregado la llave en un sobre matemático.

Cada capítulo de la otra fue escrito sobre mi piel,
las laceraciones y las caricias, las lágrimas y las horas,
todas plasmadas, recortadas, recordadas,
ahora son polvo, como parte de la promesa de la Muerte.

He tenido una revelación, ahora que veo el espejo vacío:
el hondo infinito que somos puede ser destruido y recompuesto,
la otra me ha pedido que la persiga y me ha dejado sus pasos
allá, en el espejo, donde puedo verlos y no seguirlos,
tonta de mí, sí, de la otra, no recuerda que sólo es reflejo.

Vete, otra de mí, a caminar por ese mundo quimérico,
ya he hecho mis paces con esta que soy ahora.
Mis ojos ven lo mismo, pero observan diferente,
todas las opciones me acompañan y florecen,
tú quédate con eso hermoso que fue y ya no es.

El futuro es demasiado grande en las manos de la realidad,
como para echarlo a perder con los reflejos del pasado.


Jo - Afrodita y Atenea