Mostrando las entradas con la etiqueta Libros. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Libros. Mostrar todas las entradas

jueves, 7 de julio de 2011

Las cosas simples que definen el mundo

Un 30 de noviembre de 2001 (año recordado por la caída de las Torres Gemelas y cosas como esa, de suma importancia) dos amigas de 21 años fueron a cine a la película equivocada. Una de ellas pensaba que vería la película de una serie de libros de terror que le gustaba, la otra iba a acompañar a su amiga porque no tenía nada mejor qué hacer.

Al iniciar la película, notaron que entraban en terreno desconocido, pero al salir, no podían hablar de otra cosa. De ahí en adelante, Harry Potter se convirtió en una búsqueda incesante de libros llenos de la fantasía que el día a día de la Universidad les había robado.

Con el tiempo, mi amiga se aburrió de buscar... yo seguí. Casi cada año empezaba nuevamente la búsqueda del siguiente capítulo de la historia, y se me fue haciendo normal pensar en hechizos que habrían sido útiles para resolver mis múltiples torpezas de la vida diaria. Sin embargo, esto había pasado con otros libros y sagas, así que nunca me preparé para que algo tan simple como una historia de niños, cambiara completamente la perspectiva que tengo del mundo y las personas que me rodean.

Han pasado ya 10 años casi desde el día en que fuí a ver a Potter por equivocación y me enfrento al inevitable adiós a una era que marcó todo. Son tantos los recuerdos que me asaltan que he decidido escribirlos, con la esperanza de que pueda retenerlos un poco más y maravillarme de las cosas pequeñas que me han hecho lo que soy ahora... una nerd con dos nombres, un vocabulario alternativo y una túnica en el armario.

Recuerdo por ejemplo, que por Harry aprendí las ventajas de tener papás divorciados, porque pude pedir el libro 3 y el libro 4 en una misma navidad sin que el uno y el otro se enterara que había pedido lo mismo (año 2001)

Recuerdo que para el lanzamiento del quinto libro (2003) obligué a mi primo muggle a hacer fila en una librería en Londres toda una noche y una mañana, rodeado de gente en túnica, para tenerlo antes que nadie.

Recuerdo que en 2006 era novia de un librero y él me llevó a Panamericana a inventar trivias de Harry para los lectores. Allí un par de personas con cara de dementes me dijeron que si quería recibir información de Potter por correo, dije que sí (porque me pareció inofensivo... tonta de mí) y luego de un tiempo me llegó una invitación a una "Ceremonia de Selección", de la cual me reí como una semana.

Sin embargo, un 10 de junio iba por el centro en mi carro acercándome al lugar de esta ceremonia, muerta más de pena que de susto y rogando que nadie conocido me reconociera. Allí llegué y conocí a 2 personas que darían un giro de 180 grados a mi vida. Me dijeron que se llamaban Miyuki y Hikary... no supe más.

Recuerdo que empecé a cambiar mis horarios de fin de semana con el novio a fin de semana con gente en túnica, con sombreros seleccionadores, con revisiones de cuestionarios, y luego con reuniones de casa y así, tras 2 o 3 meses, mi nombre ya no era el mío y andaba en túnica por la calle como si fuera lo más normal del mundo; absolutamente dichosa y orgullosa de los miembros de mi Casa... sí, porque mi casa ya no eran 4 paredes, era un grupo y unos colores y un tejón.

Recuerdo en especial un 10 de septiembre de 2006, y que en la reunión de casa aparecieron 2 grandes personas que han hecho de mi mundo un mundo feliz. El primero, un flaco larguirucho que tiene la espantosa capacidad de comerse 2 tamales de un golpe y decía ser cuentero; el segundo, el ser con el humor más fino que he conocido en mi vida. Realmente no hizo falta mucho para convertirnos en amigos... tal vez unos 10 minutos.

Recuerdo salir de reuniones de Wizengamot y quedarme horas en mi carro hablando con Hikary, recuerdo escapadas con el Sumo Inquisidor y peleas con todos y cada uno de los jefes que ha tenido Ravenclaw, recuerdo el grado de Hik, las conversaciones inteligentes de Chrono, el exnovio espantoso de Marie, el paseo tibio a Villeta, ver crecer hasta el infinito a Fenrir y a Felipe, el juego Hufflepuff-Gryffindor que parecía de rugby extremo, recuerdo haber ganado la Copa de las Casas, la sonrisa de mis tejones, el convertirme en madre sin quererlo, pero disfrutándolo; las comilonas inmensas, los planes que salían de la nada, las múltiples excusas para vernos todos los días, la larga conversación en mi carro con Remus que lo llevó a ser el estudiante que es hoy.

Lo feo ya no quiero recordarlo. Eso no vale. Siempre se queda lo lindo.

Sin embargo, uno de los recuerdos más lindos que tengo sucedió en 2007, a pocos días de la entrega del último libro. El día que ví a un hombre altísimo con una cámara y que con el tiempo llamaría mi Amore.

Todo esto en 1 año... y han pasado 4 más. Ahora puedo verlos crecer a todos y convertirse en profesionales, ciudadanos del mundo, esposos, soñadores, amigos y hermanos... me siento orgullosa de cada uno de sus logros sin ser míos y me importan más a veces que mi propia familia. Porque equivocarme de película y dar mi correo han sido las dos decisiones más simples que han tenido el impacto más inmenso para mí.

Hoy empieza el final de la saga en las películas (otra cosa simple y cotidiana) y me sorprendí a mí misma llorando desconsolada por la era que se va... porque esa excusa que nos unía ya no va a existir más, con esa vehemencia y pasión de otros años. Sin embargo, entre lágrimas pienso que desde hace años no hemos necesitado esa excusa y ya somos un ser viviente independiente...

Así que brindo por las cosas simples que cambian el mundo... por ustedes, mis amigos, mis hermanos. Porque no habrá cerveza de mantequilla suficiente para brindar por haberlos conocido



Jo Granger

jueves, 22 de enero de 2009

TRANSMUTACIÓN
Cap 2



No habían pasado más de diez años, cuando Tomás decidió irse a recorrer el mundo solo. Era más práctico así y él siempre había sido alguien que no desperdiciaba energías en cosas que no fueran sencillas. Su compañera se cansaba de todo y resultaba incómodo caminar a su paso pensando que siempre habría de perseguirla, rogando que en una de sus rabietas no lo mandara a volar, figurada y literalmente.

El día que estos eventos ocurrieron él dijo que iría a caminar y no volvió. Tampoco mintió. De ella no supo más… tal vez había muerto o depronto simplemente ella le huía tanto como él lo hizo las primeras décadas. Su sombra era un recuerdo incansable, que lo cazaba en cualquier recodo remoto donde se sintiera medianamente cómodo. Tal vez el pragmatismo había ganado la primera batalla, pero los recuerdos durante mucho tiempo ganaron la guerra. Ana era una mujer tanto impresionante como fuerte y su influencia era total. No se podía respirar si ella no lo quería, todo a su modo, todo con precisión de relojero. Era un placer sofocante y una seguridad estúpida a los ojos de Tomás. Cuánto lo extrañaba.

Con Ana, Tomás nunca tuvo que preocuparse por más cosas que por seguir las instrucciones que ella le comandaba. Sin embargo, un alma rebelde difícilmente aguantaría una dieta tan estricta y desde entonces Tomás se alejó de las personas voluntariosas al notar los primeros síntomas neuróticos que lo llevaban a los ojos grises de Ana. “Ana, la Malsana” la llamaba para sí, y ahora se reía para sus adentros cuando su cabeza le traía estas palabras.

Por eso se encariñó con Lucía, parecía una mujer dócil sin perder carácter, tranquila, libre e independiente. No quería traer consigo un lastre o convertirse en maestro de nadie. Pasó mucho tiempo antes de aprender cómo evitarlo, pero finalmente Ludwig se lo comentó casi sin querer, caminando por el oloroso Támesis un día nublado, y desde entonces la cabeza le daba vueltas en las mañanas con la idea. Soñaba constantemente con ello. Sentirse finalmente normal. Hubo de pasar casi un siglo para sentir las hojas caídas como las sentía ahora, de ahí que elevara una plegaria muda con sus ojos muy abiertos para que todas las estrellas de la bóveda celeste entraran en ellos.

Lucía había sabido desde siempre que su lugar en el mundo no era claramente definido. Vio a todos los que la rodeaban, a quienes conocía de toda la vida o por unos instantes, y sintió que todos tenían un camino definido que algún orden cósmico les había provisto. Para ella no había caminos asignados, su vida era un ir y venir de experiencias nuevas, algunas obligatorias, otras optativas. No encontraba un rumbo claro y luego de mucho sufrir con ello se rindió y prefirió dejarse llevar, por la mera curiosidad de saber qué seguía. Al menos eso lo tenía claro: quería saber qué seguía durante años, decenios, siglos. No se conformaba con pensar en un horizonte de cincuenta años a lo sumo, su cabeza sobrevolaba espacios más altos.

A Lucía le encantaba leer de la historia de los pueblos, sus costumbres y mutaciones. Había unas culturas de las que disfrutaba explorar más que otras; los celtas eran sus favoritos. Le encantaba saber que de un grupo de guerreros salvajes, sedientos de sangre y amantes de la naturaleza hubiera aparecido una raza que conquistó un vasto imperio y lo perdió, para luego ser reconocidos por sus buenos modales y búsqueda de la paz. La ironía acompañaba a la historia en cada uno de sus capítulos, haciéndola parecer más un cuento de humor negro que una materia digna de estudiarse y eso le fascinaba. Sin embargo, a la hora en que a todos los mortales del siglo veinte y veintiuno les imponen la decisión de elegir un camino, al menos profesional, ella no optó por la historia. Prefirió irse por lo seguro y estudiar algo en lo que fuera buena y eligió arquitectura. Tarde o temprano encontraría la forma de que su pasión y su ambición llegaran a una sana simbiosis. No había prisa.

Desde esta decisión, las líneas serían sus acompañantes más frecuentes. Las estudió, las aplicó, las veía por todos lados, en cada edificación y monumento, en las vías y el computador. Las líneas lo componían todo. A menudo las seguía con la mirada hasta que se perdían en una esquina, o en el inicio de una persona que se unía perfectamente a la estructura por un momento mientras caminaba. Allí terminaba la línea y Lucía se sentía un poco huérfana, pues debía volver a mirar el mundo en general, hasta encontrar una nueva línea qué seguir.

Un día iba persiguiendo una línea especialmente larga, de esas que hacen caminar para poderlas seguir, cuando Tomás se topó en medio de su línea y acabó la magia del infinito. Lucía lo miró con desprecio y le sostuvo la mirada cuando Tomás la miró fijamente preguntándose el porqué de esa mirada. Cuando no obtuvo respuesta gestual o algún tipo de disculpa, sino una larga mirada sostenida de desprecio, Tomás se acercó.

martes, 10 de junio de 2008

Cuestiosario.

Del despeñadero hasta aquí



Nombre: Johanna
Apodos: Jo, Johanola, Johannita, Juanita, Juanis, Lely, Granger y Garzoncita XD

Toma el libro más cercano, ve a la página 18 y transcribe la línea 4:
- Mi señor- dijo con voz emocionada una mujer morena
Tomado de las Reliquias de la Muerte, hablando de Bellatrix.

Cuenta lo último que viste en la tele:
Friends

Aparte del ruido de tu computadora (jajaja, ¿cuál?), ¿qué más se escucha en este momento?
El ruido de mi calentador de ambiente.

¿Cuándo reíste por última vez?
Hace un rato, cuando Bill Clinton le dice a Marge Simpson "Señora, soy un pésimo presidente"

¿Qué hay en las paredes donde te encuentras ahora mismo?
Dos afiches de Harry, la mejor foto de una virgen, mi nombre en japonés y una carta que me encanta.

¿Cómo estás vestida en este momento?
Camisa roja, pantalón negro, cabello recogido al estilo Talco. Sin zapatos

Algo que los bloggers no sepan de ti:
Todo lo que escribo en este blog se convierte en tema de discusión con el demonio (era evidente, pero pocos lo saben, sólo El Demonio y yo).

¿Cómo son tus manos?
Cortas, blancas y medio rojas, casi sin uñas y con dedos muy fuertes.

¿Qué ves desde tu ventana?
La séptima y la ventana del vecino

¿Qué imagen podría definirte?
Una mujer riéndose con sangre en la boca y viendo llover

Cinco miedos:
1. Fracaso
2. Desnudo espiritual
3. Ahogo.
4. Sordera
5. Tomar una mala decisión

¿Cuánto tiempo llevas blogueando?
2 años.

¿Cómo te enteraste de la existencia de los blogs?
Hyro me ayudó a armar el mío.

Dime 5 blogs que sigas a diario o con mucha frecuencia:
1. Los de Paul.
2. El de Remus.
3. El de Hik.
4. El Diario de una loca demente.
5. Las cartas escritas por un antiguo, muy antiguo amor.

¿Eres lector anónimo de algún blog?
Sí, prefiero que no sepa que lo leo.

Algunos autores que te despierten especial simpatía:
JK Rowling, Ernesto Sábato, Noah Gordon, Anne Rice, Hermann Hesse (con quien siento más afinidad personal que literaria), Julio Cortazar, Oscar Wilde (el mejor humor posible) y Jostein Gaarder, quien me enseñó a divertirme con asuntos tan acartonados para muchos como la filosofía.

¿Con qué bloggers te irías de borrachera?
Con muchos

¿Con qué tres bloggers pasarías una noche de locura sexual?
Con Max

¿Te has enamorado alguna vez de algún blogger?
Sí, pero no precisamente por el blog.

¿Estás satisfecho con tu blog?
Bastante. Siempre es bueno tener de dónde agarrarte para decir "no volveré a vivir eso".

Tu fantasía sexual es:
poder cumplir mi fantasía sexual.

¿Pagarías por sexo?
No está entre mis planes.

¿Te gusta algun chico?
Sí.

¿Ella lo sabe?
Sí, es mi novio.

¿Te acostarías con el?
No se me nota?

Sexo sin amor o amor y sexo:
Cada uno tiene su encanto, pero me quedo con el que trae 2X1

¿Qué es lo que más te gusta de el?
Todo, pero resalto su cerebro.

Cuando lo haces, ¿gritas o callas?
Depende.

Dos palabras que más digas y dos que escribas más:
Dos que más digo: De hecho y lamentablemente.
Dos que más escribo: Cómo vas? y OMFG

Pan dulce favorito:
Mojicón

¿Usas anteojos?
Deberia usarlos más, pero me los recetaron hace 13 años

¿Qué tanto usas tu celular?
todo el tiempo y para casi todo. Me levanta en la mañana, tiene mi mejores fotos, tiene mi agenda, todos mis teléfonos y los cumpleaños.

El último video que has visto en Youtube:
George Carlin y "Religion is Bullshit" recomendadísimo.


(otros que me robé de otro cuestionario)

5 canciones de las que sé toda la letra:

1. Drive de Incubus
2. Ojalá de Silvio Rodríguez
3. Help de The Beatles
4. -Inserte canción de Soda Stereo aquí-
5. El Himno de Bogotá

5 Mayores alegrías de mi vida:

1. Cantar un solo en el coro
2. Recibir un poema a cambio de uno mío
3. Ver caminando a pacitos a mi hermanito menor cuando apenas era un bebé diciéndome "Juanita"
4. Recibir mi diploma y que un gran profesor me dijera "Buen trabajo"
5. Poder decir te amo sin reservas y llorando.

5 cosas que me gusta comer:

1. Los sánduches de Henry's
2. Las papitas de El Corral
3. El sudado de mi mamá
4. La Banana Tempura
5. Muchas mandarinas.

5 cosas que nunca me verás usar:

1. Una chaqueta rosada
2. Una camiseta que diga "apoyo a las FARC"
3. Tirantes
4. Por lo visto, toga y birrete
5. Un bickini pequeñito

5 juguetes favoritos:

1. Mi celular
2. Mi carro
3. Mi Gonzo
4. Fozzyyyy
5. El aparatico para los masajes

5 personas para taggear:

Si es para facebook, siempre taggeo a los mismos: Paul, Robbie, Kat, las Ana Marías y los miembros de la familia.




JO