jueves, 21 de mayo de 2009

Alma Ausente - Otro 20 de Mayo




Va y viene, alma ausente, mientras las olas lo llevan.
Permanece, fenece, me estremece.
Dos palabras parecen coros que cantan
Un adiós, y la realidad desaparece.

De nada sirven los lamentos al infinito
Porque traen para sí ecos del abismo,
Hay un muro silente entre los mundos en que nacimos
Y se construye con cada lamento y cada grito.

La tristeza tampoco es suficiente
Desperdicia nuestros propios apetitos
Forzándolos a huir
En la escalera que quemamos hace tiempo.

Se va la vida, como la espuma de mis manos,
Es corto el trayecto que se vive y largo el que se olvida,
Quedan las estaciones en donde caminé divagando
En medio de los delirios que nos hacían reír.

La otra que soy se levantó esta mañana recordando,
Sin súplicas, ni lamentos que no llenan su ser,
Algún suspiro errante la despertó de madrugada
Y el color del cielo la hizo sonreír.

No me quites tu sonrisa, alma ausente.
Esta que soy y no seré la necesita.

2 comentarios:

Paul C. dijo...

^^ amo tus poemas, mi amoresal (F)

Altais dijo...

Bellisimo, me gusta la aparente facilidad con la que le imprimes pasión a estos poemas.