miércoles, 24 de junio de 2009

EL CAMINO


Pasas caminando a mi lado, como si no estuviera allí.
Siempre el mismo sueño circular; a véces triste, otras alegre.

No me ves, porque no cumplo con las leyes de tu universo,
crees en tus fantasmas y no en los míos,
huyes tras un velo de tul.

Tarareo canciones para que me escuches,
doy puntapiés y traspiés,
sé que te pierdo porque las notas del piano ya no saben a tí.

¿Se acabaron las temporadas en el Olimpo?
¿Vas a perderme así no más?
... y sigues sonriendo, como si el mundo no se hubiera acabado,
mirando al frente, con tus sueños intactos.

Yo iré a morir un rato, a hundirme en algún violín
o en una guitarra.
Pasa por mi casa, miente y dime que me piensas,
deja que la poetiza se destruya con esperanzas
y no la pierdas, jamás la pierdas.

Te veo caminando a mi lado y te sonrío,
con esa sonrisa fingida de corazón hecho trizas,
y tu pasas, volando en tus agendas,
contando las piezas del reloj de tu Universo.



Jo

1 comentario:

Altais dijo...

Cada poema es único. en cada obra late, con mayor o menor grado, toda la poesía. cada lector busca algo en el poema. y no es insólito que lo encuentre, pues ya lo llevaba dentro. Yo lo encuentro bellisimo, creo que estas creciendo, Adelante. Espero el siguiente.