miércoles, 11 de marzo de 2009

I CAN GET NO SATISFACTION

Quién me ha convertido en este monstruo?
Qué ser despiadado ha puesto sus garras en mi inocencia y ha firmado en mi piel sin preguntar?
Eres tú, sombra de mí, que me lleva a ser verdugo de mis benefactores
y a matar poco a poco lo que me ata a la luz.

Ahora no pienso en los números,
quiero rehabilitar mis alas y dejar atrás el miedo.
Maldito miedo encarnizado que apareció el día en que mataron mi corazón
y extinguieron mi alma.

Y ahora hablo con las voces que tanto daño me hicieron,
y finjo perdonar y ser cortés y educada.
Tonto, el odio no se borra, aparece con cada cicatriz que sangra.

Tú eres el nombre que maldigo y el apocalipsis de mi tranquilidad.
Era otra y me convertiste en este monstruo nauseabundo
que aún no se perdona el no saber, el entregarse por completo
y enciende las alarmas cuando vuelve a intentarlo.

No quiero vivir mil veces el mismo día,
cuando las lágrimas no paraban de correr.
Saca este puñal, juega con él, trágatelo.
Déjame buscar la felicidad de los que quieren mi bien.

Ahora hay un espíritu de fuerza a mi lado
y yo no puedo satisfacer a mi corazón por el hueco que dejó tu desidia.
Hasta luego, desaparece, no te perdono y no lo haré.
Más aún cuando ahora todo esto es el resultado de tu encrucijada infantil y suicida.

Para tí, mi luz, mis disculpas
no quise entregarte estos retazos de monstruo.
Hubo una niña un tiempo que tenía confianza en los hombres
y no reclamaba nada, porque vivía en santa paz.
Quiero volver sin necesidad de perdonar a nadie,
sólo volver a mis antiguas formas.
Por el momento no quiero ser infierno,
sólo quiero ser amada con tranquilidad.

Ya vendrá la escoba adecuada para este lodo,
aparecerá la candidez de otras lunas
y seré tuya con tranquilidad.
A véces doy pasos en falso, y me pierdo de nuevo.
Pero cada vez con más facilidad encuentro el camino perdido.


JO

PD: Quiero amarte en serio, dejarte ser en santa paz. Tengo cuentas pendientes que no son tuyas, y, como me dijiste, estoy reflexionando sobre la causa de estas tormentas, y comprando paraguas para evitar que te mojes.

No vuelvo a pedirte algo que no doy. Aquí estaré y no te exigiré nada que no puedas darme, porque te amo.

2 comentarios:

caselo dijo...

Admiro tu valentía. Es lo único que te puedo comentar de este post. Me dejaste sin palabras.

Un fuerte abrazo de oso y un besito de mago

Carlos Eduardo

Jo Granger Diggory dijo...

Gracias por tus palabras...

He sido muy cobarde mucho tiempo y simplemente me cansé.

Otro gran abrazo para tí.

JO