miércoles, 22 de junio de 2011

Pity

Mi única responsabilidad en sus brazos fue los apodos.
Cuando ni siquiera sabía caminar, la apodé Miriancho y así se quedó.
Luego le puse Pity.
Ella era la mamá suave que nunca he tenido. A la fuerte la veo desmoronarse ahora.

En sus brazos nunca hubo responsabilidades,
porque siempre guardó un pedacito de la infancia de todos:
Las rabietas de mi mamá,
Las pilatunas de mi primo,
Los aprendizajes de todos,
Mi ternura ya tan embolatada.
Cuando me abrazaba volvía a ser niña.

Tuvo un corazón tan grande que al final le estalló,
dejándonos con sus manos frías y la mirada perdida,
dejándome perder una partida con una máquina llena de signos vitales.

Adios, infancia perdida. Adios corazón enorme.
Contigo se cumple aquello de que los mejores son los primeros en irse.
Yo me quedaré muchos años contando tus historias,
con los ojos llenos de recordatorios de dolor,
con el alma dando tumbos, pues se ha muerto su inocencia.

Ojalá, cuando me canse de este mundo, podamos volvernos a ver para que juegues con mi cabello y me cuentes historias hasta dormirme.


JO


domingo, 12 de junio de 2011

El ser y la nada

Sí, me lo he robado de otro.

Ese ser derretido en mí que quiere desesperadamente quedarse
la nada que ya no está, que se ha convertido en sí misma.
Cada parte de mí es otra, en una sucesión de particiones consecutivas
rotando en torno de esa nada deliciosa.

El Camino se ha transformado en trozos de ser
que tratan de hallar sentido a la nada que se desborda,
los moldea y endurece.
¡Pobres, trozos de mí, perseguidos por la nada maravillosa!

El grito en el vacío que no escucha nadie es un llamado de batalla
para una guerra que no acontecerá.
Solo las huellas de la nada acarician mi ser
encontrándose con trozos de lo que será y ya no fue.



Jo

viernes, 3 de junio de 2011

Cosas que no entiendo

1. No entiendo sociedades para las que las siguientes cosas están bien:
a. Matarse de hambre
b. Hacer que niñas pequeñas se pongan dientes postizos (entre otros postizos) para concursar por tiaras y dinero
c. Ser corrupto y declararse inocente teniendo todas las pruebas en contra
d. Jugar con el dinero de la salud de otros
e. Decir que uno es ignorante porque "le da pereza" y reír al respecto como si fuera normal
f. Segregar a otros por ser diferentes sin darles la opción de ser escuchados.
2. cómo alguien puede decir que ama a una persona haciéndole daño
3. por qué los que están más cerca son los que menos se alegran de los triunfos de sus "seres queridos"
4. por qué la gente ama tanto los juegos en los que dañar a otros da puntos
5. por qué hay personas que reafirman su ego maltratando a otros.
6. por qué hay personas que acaban hasta su autoestima sólo por estar con otra persona
7. por qué a la gente le encanta meterse en asuntos ajenos y no son capaces de dedicarse a los propios.
8. por qué ahora la tendencia es mostrar todo lo que hacemos, como buscando una celebridad que no hemos ganado.

No sé, quería quejarme


JO

lunes, 11 de abril de 2011

El telón

Me envuelvo en el telón del final de la obra,
sintiendo en cada poro el terciopelo mustio.
La cara se siente suave al contacto por el aligeramiento de la carga,
ha llegado el fin.

La antigua yo se queda dormida y desnuda entre el telón
moviendo sus ojos al ritmo de tantos recuerdos,
a veces sonríe por un segundo eterno
divertida con lo que fue.

Una nueva persona emerge de ella casi transparente,
llevada por una sensación de satisfacción
ella camina por el escenario, aprendiéndolo,
sintiendo el frío de la madera en sus pies.

Ya inicia el nuevo acto, el definitivo
y la nueva yo ha tomado una decisión
el elenco es menor, pero perfecto,
hay conocimiento y alegría en el guión.
Es la presentación de la obra de mi vida
y tu ya no estarás cuando digan "Acción".



Atenea y Afrodita

jueves, 10 de marzo de 2011

Tejiendo sin rueca

Cuando pequeña siempre jugaba a lo mismo: iba en una máquina del tiempo y caía sin querer en una época específica; a veces, era una gran dama medieval (viuda, claro, para que pudiera hacer algo) y hacía una fiesta de máscaras; en otras ocasiones era una aldeana de la época de la ilustración que tenía acceso a una gran biblioteca. Cuando tenía vestidos suficientes, invitaba amigas a jugar, pero en su mayoría (y como buena hija única) jugaba con seres sacados de mi imaginación. Sacaba el candelabro, le ponía velas y PUM, había aterrizado en un nuevo lugar.

Sin embargo, con el tiempo jugar a los viajes en el tiempo fue pasando a un segundo plano y mi máquina del tiempo se quedó en la casa donde mis papás se divorciaron, llena de polvo. Sólo quedaron algunos de mis amigos imaginarios en mi cabeza, llamándome para jugar, mientras yo los esquivaba con una montaña de trabajos de universidad urgentes, llamadas de amigos y miles de sueños de "niña grande" que solemos llamar Proyectos.

Un buen día, más o menos cuando cumplí 20 años, recordé que me gustaba viajar por el tiempo y me dí cuenta que tal vez no necesitaba mi máquina para hacerlo. Resulta que en mis viajes de pequeña aprendí a bordar, porque una anciana sabia (tal vez mi profesora de manualidades del colegio) me había enseñado. Tomaba el tambor y tensaba la tela, me ponía solita en posición de señorita bien educada y bordaba por horas, muy mal por cierto. Así que cuando pude me compré nuevamente tambores, hilo, tela y aguja y empecé a pintar un paisaje con hilos... primero el verde, luego el rojo, después el púrpura y así, siguiendo los puntos de referencia del modelo. Así comenzaron mis pequeños nuevos viajes en el tiempo a partir del bordado.

Alguna vez aterricé en un monasterio de la Edad Media y usé una rueca, seguramente se quedó dentro de la máquina del tiempo en la que pasé momentos muy felices de mi infancia. Ahora al menos unas horas a la semana me pongo mi tambor en las manos, tenso la tela y vuelvo a empezar un nuevo viaje, a ver si tal vez me encuentro la rueca en uno de ellos.




Afrodita
(Por sugerencia y porque quiero que mi buen amigo Altais escuche de primera mano cómo sucedió)





lunes, 7 de marzo de 2011

Reflexiones sobre los sueños ajenos

He notado algunos cambios en las actitudes de mis amigos. Algunos tienen cambios radicales en sus sueños, los posponen o eliminan, otros simplemente se convirtieron en otras personas. Hace parte de crecer, dicen. Les creo.

Sin embargo, algunos de sus sueños o de sus realidades las quieren convertir en leyes inequívocas de crecer y en símbolos indiscutibles de felicidad. Ahí es cuando difiero. No tengo nada en contra de que la gente cambie de parecer o de que tenga metas y sueños, pero no es necesario imponerlos a otros como una obligatoriedad sólo porque ellos lo sueñan o lo consiguen. Algunos ejemplos son los siguientes:


"Uno debe enamorarse": sí, enamorarse es delicioso, pero no, no es obligatorio. Conozco muchas personas (entre las que me cuento) que cuando no estuvieron enamoradas estaban felices. Enamorarse no es señal inequívoca de felicidad y lo justifico con muchos ejemplos de personas que sufren cada momento de estar enamorado y pierden mucho más de lo que ganan.

"Uno debe viajar": Cada destino es distinto. Yo siempre he pensado que viajar es símbolo de aprendizaje, de enfrentarse con uno mismo y salir de la zona de confort, pero eso no indica necesariamente ser feliz. Tan es del conocimiento común que viajar puede (repito: puede) ser una buena idea, como que cada vez que uno viaja llega más cansado, si es que llega.

"Uno debe casarse": Ay Dios, con esta es con la que más he tenido que lidiar. Amigos que están desesperados por casarse con lo primero que pase, o aquellos que ya están casados y viven en la búsqueda de nuevas víctimas solteras que sucumban a este cliché. Quiero que quede esto muy claro y lo digo de corazón: SI UNO SE CASA PORQUE TOCA, SE DIVORCIA AL AÑO. Casarse porque "toca poner la foto en Facebook" mostrando una sonrisota y con cero idea de porqué se casa es el mayor error que puede hacerse. Es un sueño transformado inmediatamente en pesadilla. Sr. Lector: si usted es de los que dice que su sueño es casarse, le pido que lo revalúe, porque el sueño no debería ser casarse, sino casarse con alguien en específico.

"Uno debe hacer mucho dinero": esta es la mayor espada de Damócles. Todos queremos dinero, pero acabar con la salud propia, con sus relaciones y con todos los demás aspectos de su vida por el sueño de tenerlo puede ser el comienzo de un triste fin o de muuuuchas disculpas a muchas personas. Conozco a un hombre, un hombre muy inteligente, que ha perdido a su familia, su dicha, su sonrisa y hasta su ética por el dinero; lo triste es que cuando uno pregunta para qué quiere dinero, su respuesta es que la quiere "para que él y su familia sean felices". Deja mucho qué pensar.

"Uno debe tener hijos": ¿Han visto a estos papás que le dicen a los solteros "debería animarse" o "no hay felicidad más grande que tener un hijo"? Esos mismos que ponen fotos divinas de sus angelitos en todas las redes sociales, portarretratos y salva pantallas posibles, son los que no han dormido una noche tranquilos desde que su angelito nació por los gritos, enfermedades o gastos que acarrea este riesgoso sueño. Atención: no he dicho que tener hijos sea malo, pero, por favor, no vendan la idea de que es lo mejor del mundo, porque así no hayamos tenido hijos jamás, los solteros sabemos que eso no es ni fácil, ni alegre todo el tiempo. Guárdense sus delirios de felicidad para el terapeuta, que la verdad es que tener hijos es más un reto que un sueño.

"Uno debe adelgazar": en este hemos caído todos, yo principalmente. Se dice en todos los círculos que ser gordito le quita a uno empleos, oportunidades, novios, novias, salud y tiempo. Ahora, la verdad ya no me importa que me vean flaca o gorda, me importa sentirme bien. ¿Por qué? Porque las flacas no consiguen mejores empleos, ni novios, ni oportunidades porque son flacas, sino porque se sienten bien consigo mismas. Somos muchas las gorditas bien amadas y con muchas oportunidades, no porque la gente nos vea flacas por alguna brujería, sino porque el tema no es ese. Hay flacas solas y desempleadas también. Es una cuestión de actitud. Para lo único que es bueno adelgazar es para la salud, y sí, eso sí es una meta, pero no debe ser un sueño. Dejen de insistir con eso.


Bueno, eso es todo por el momento en el mundo de los desahogos. Espero que los que lean lo piensen mejor antes de adherirse a los sueños de los demás. Usemos nuestras fortalezas para encontrar nuestros sueños y les deseo desde ya que, si son sus sueños originales (con Copyright) los cumplan y sean felices.


Atenea
Making Dreams Come True

viernes, 25 de febrero de 2011

Volver...

¿Por qué volví?

Para mí eso no aplica como pregunta... la respuesta más bien es "Porque volví". Juré no hacerlo, pero parece que mi corazón nunca notó tal juramento. A veces sólo hay que dejarse llevar por los acontecimientos, por la lógica y por el instinto; eso sucedió.

Ocurrió un día como cualquier otro, pero con un factor altamente diferenciador: me estaba muriendo. No quiero sonar dramática, pero simplemente creo que así se siente: jadeaba de dolor, no sentía los miembros, rogaba a la muerte o a lo que fuera que me llevara. Y no, no era un delirio romántico, era una gastritis viral infame.

Yo siempre le he dado vueltas al tema de "la pareja perfecta": me ha intrigado que las personas lo vuelvan algo tan condicionado, tan denso. Si me hubieran preguntado hace 1 año qué hacía que una pareja fuera perfecta, habría dicho "confianza, inteligencia, que sea tierno y que me haga reír"... eso era hace un año.

Aquel día de mi prematura muerte, no era una persona que buscara o pensara en la posibilidad de una pareja perfecta. Estaba sucia y maloliente, enterrada en mis cobijas, el mundo me daba vueltas y el corazón estaba de vacaciones por falta de incentivos para quedarse. En ese momento no contaban mis amigos de parranda, ni mis personas-juguetes temporales para sacarme el dolor; sólo estábamos el dolor de entrañas y yo, en una batalla épica por mi pobre cuerpo.

No se me ocurrió llamar a nadie, estaba TAN molesta e incómoda, que nadie podría verme así sin pensar como mínimo en mi mala facha, pasando por mi irasibilidad justificada pero punzante. Sin embargo, Paul llamó.

Llamó por culpa de un mal sueño que había tenido conmigo, llamó luego de meses sin llamar, con un motivo más metafísico que casual. Yo no había dicho nada de que me moría, porque no tenía fuerzas para llamar a nadie. Él simplemente apareció.

Y luego le dije lo mal que estaba y pedí su ayuda, porque si bien mucha de la confianza sobre otras personas se había ido, había una confianza que vivía y vive conmigo siempre: nadie como él me acepta como vengo: con dolores y malos olores... Un rato más tarde, Paul volvió a la casa a la que supongo que juró nunca más volver, para hacerme reír y contarme historias inteligentes, mientras me ponía mis peluches para dormir; un momento: ¿no les suena familiar?

Yo siempre le he dí vueltas al tema de "la pareja perfecta", hasta que el estómago me dio vueltas y me dí cuenta que hace tiempo la había conseguido. Porque a pesar de todo lo vivido, eres tú el hombre al que le tengo la mayor confianza, el más tierno e inteligente y el que me hace reir cuando sólo quiero morirme.


Tiamop


Afrodita

sábado, 19 de febrero de 2011

Adiós

Siempre ha sido sencillo despedirse. Doloroso, pero sencillo. Hay despedidas que me llenan de gozo y envidia porque la persona se va a algo mejor, otras que me dejan vacíos por palabras no dichas, otras que parecen un "Hasta Luego", pero hay unas que simplemente me llenan de ira. En los últimos días tuve 2 de esos.

Tengo ira porque fue una estupidez decir "hola" y no lo supe. Tengo sensación de decepción y un olor a tiempo perdido y podrido tremendo. A veces las opciones eran tantas, que nunca entendí que el adiós fuera evidente. Siento que algo importante no lo era y simplemente voló sin permiso porque no lo necesitaba, porque nunca estuvo.

Lástima perder horas de conversaciones y haber usado la palabra "amigo" tan a la ligera. Le debo una disculpa a este sujeto, porque le hice favores incontables pensando que no esperaba nada, para notar que esperaba al menos agradecimiento. Qué expectativas tan bajas tengo de usted. Qué poco queda del respeto y admiración que tenía a sus pocas pero significativas cualidades. Ahora veo sólo su absoluta inmadurez y las cicatrices de sus múltiples traumas.

Espero que jamás lea esto para que nunca sepa la ira que ha generado en mí, pero debo dejarla salir, para que, como usted, jamás vuelva. Porque no importa cuántas mentiras diga, nunca más quiero saber de su existencia.


Pallas Atenea

jueves, 20 de enero de 2011

Confesiones insomnes:

1. Ahora noto con desenfado que cada vez que debo hacer algo urgente me corroe la pereza.

2. Qué fácil se borran las imágenes que antes daban felicidad. ¿Así sucederá cuando todo termine?

3. Hoy descubrí que la cantidad de títulos no hace que seas necesariamente más claro en tu proceso de pensamiento. Qué pesar.

4. Nuevamente siento el miedo avasallador que ocurre cuando todo sale sospechosamente bien.

5. Debo aprender a decir adiós apropiadamente y a tiempo, sin culpas. ¿Por qué siempre que mis instintos dicen "adiós", mis brazos dicen "hola"?

6. He compilado un sinnúmero de buenas intenciones. Las guardaré para cuando pueda usarlas, o cuando desaparezcan en un gran incendio... ya ha ocurrido.

7. Todos (y me incluyo) criticamos más duro a quien más se nos parece. Siento que eso me hace un ser humano poco sincero.

8. De todos las bondades del ser humano, la humildad es la que más se me dificulta alcanzar. Tal vez no estoy destinada a obtenerla.

9. Es altamente probable que todas las preguntas que pasen por mi cabeza hayan sido ya formuladas. La lengua castellana es muy limitada para ampliar el universo de mis preguntas.

10. Sólo en el sopor del insomnio mi cerebro actúa en plena lucidez. Si pudiera inducir este estado de pensamiento todo el día, mis logros ya habrían superado mis más altos anhelos académicos.

11. Siento que muchas personas que conozco simplemente son incapaces de la abstracción conciente; en ocasiones me divierte, en otras me desespera. La resignación es otra de esas bondades del ser humano que se me escapa.

12. ¿En alguno de los innumerables universos paralelos habrá alguno en donde no tenga que preocuparme por fotos que ví o cosas que no aparecen donde deberían? Debo preguntarle a algún físico competente



Jo

miércoles, 19 de enero de 2011

Una Revolución en mi cabeza

La otra del espejo se ha ido y me ha dejado una pista.
Me siento llena del vacío que ha dejado, de las posibilidades.
Esta larga conversación de monólogos ha llegado a su fin
y me ha entregado la llave en un sobre matemático.

Cada capítulo de la otra fue escrito sobre mi piel,
las laceraciones y las caricias, las lágrimas y las horas,
todas plasmadas, recortadas, recordadas,
ahora son polvo, como parte de la promesa de la Muerte.

He tenido una revelación, ahora que veo el espejo vacío:
el hondo infinito que somos puede ser destruido y recompuesto,
la otra me ha pedido que la persiga y me ha dejado sus pasos
allá, en el espejo, donde puedo verlos y no seguirlos,
tonta de mí, sí, de la otra, no recuerda que sólo es reflejo.

Vete, otra de mí, a caminar por ese mundo quimérico,
ya he hecho mis paces con esta que soy ahora.
Mis ojos ven lo mismo, pero observan diferente,
todas las opciones me acompañan y florecen,
tú quédate con eso hermoso que fue y ya no es.

El futuro es demasiado grande en las manos de la realidad,
como para echarlo a perder con los reflejos del pasado.


Jo - Afrodita y Atenea


miércoles, 22 de diciembre de 2010

Victoria

Siempre he tenido gran cercanía a la idea de la victoria: no porque yo sea particularmente victoriosa, sino porque amo la idea de ganar, y de que otros sientan ese júbilo. A veces he dejado que otros ganen para sentirme bien, otras he aplastado a otros por ganar y sería hipócrita que diga que me he sentido mal por hacerlo... es un narcótico la victoria.

De hecho quiero que si tengo una hija se llame así, con eso desde que nazca tendrá el placer de vencer. La victoria es un nectar delicioso.

Este año no he tenido muchas victorias perfectas, pero debo admitir que estos días me he sentido victoriosa, o lista para serlo.

He ganado a pesar de que muchos dijeron que era imposible, he vencido contrincantes que no conozco y otros que conozco de memoria. Gracias, pero LES GANÉ.

Yo solita conozco el precio y el premio de esta victoria, pero eso lo reclamaré luego. Por el momento soy victoriosa, he vencido aplastante y espero que esta racha continúe, para tener en mi sonrisa ese nectar narcótico delicioso por siempre.

Vincceeroooooooo


Jo

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Lo que trae la verdad

Poco sé de lo que trae la verdad, pero para mí trae esto:

1. Sé que a nadie le gusta, pero adoro al hombre con el que estoy. Eso no quiere decir que no existan otras personas que adore, pero este personaje es mi mejor chance de ser feliz. Sorry

2. Creo que hablo mejor inglés ebria que sobria. Por lo tanto, cuando esté en NYC estaré tan ebria como sea posible.

3. Extraño a mis amigos de verdad. Me mamé de aquellos hechos de la apariencia.

4. Sé que ni yo misma me lo creo, pero seré lo mejor en cualesquiera cosa me proponga y en poco tiempo, ya verán.

5. Me hace mucha falta mi mayor adicción y tengo mis problemas para cubrirla.

6. Odio cuando la gente me dice lo que tengo que hacer. Y cuando el que adoro busca a otras.


Listo



Jo

sábado, 11 de diciembre de 2010

Navidad

Carta en 2010, para mi hermosa sobrinita en su primera Navidad:


Mi hermosa Majo:

Sé que aún no puedes leer, pero considerando que muy en algún lugar tienes los genes de esta tía tuya que te adora, supongo que muy pronto podrás leer esto para tí solita.

Te escribo esta carta en 2010, año en el que naciste, para darte la bienvenida a una fecha muy diferente a las demás: se llama Navidad y quiero que sepas qué significa antes de que tus papás te lleven a amarla o tus amigos a odiarla.

Se supone que el 25 de diciembre nació en un pesebre Jesucristo. Este dato no está soportado ni por la Biblia (que menciona que nació en invierno, pero jamás dice la fecha), ni por Nat Geo, que de hecho dice que es el nacimiento de Mitras, un reconocido Dios de la época en que uno podía creer en otros dioses y nadie le decía nada. Sin embargo, así no lo sepamos con certeza, es una tradición que tiene más o menos 1700 años, así que es muy importante para muchos, y debo admitir que por Ley de Atracción los habitantes de los países en donde se celebra tienen una vibra especial.

Sí, mi Majo, no en todos los países se celebra Navidad. Esto ocurre básicamente porque hay varias religiones y los gobiernos y la tradición han oficializado las fiestas que se pueden o no se pueden celebrar de cada religión. Sé que en tu limpia cabecita aún no entra el concepto de religión (cosa que a veces me alegra) pero yo puedo afirmar que mi fé es católica y Navidad es una de las fiestas más oficiales en mi calendario. Para otras religiones hay fiestas muy importantes también:

Por ejemplo, los judíos celebran el Hanukkah (en español le dicen Janucá, pero me suena horrible), que sucede entre finales de noviembre y principios de diciembre y que conmemora la segunda purificación de un Templo que ellos consideran sagrado. En esta fiesta ellos encienden un candelabro de 9 brazos de forma progresiva, porque en aquella purificación durante 8 días estuvo encendido un candelabro sagrado y lo consideraron un milagro. Durante estos 8 días las familias judías hacen lo mismo que nosotros en Navidad: comen mucho, se reunen y se dan regalos. Así que es una festividad bonita.

También nuestros amigos musulmanes tienen una fiesta muy importante: el Ramadán. Esta fiesta sucede en el noveno mes de su calendario (Judíos y Musulmanes tienen un calendario diferente al nuestro) y en este mes ayunan para purificarse desde que el sol sale hasta que se pone. Tiene varias reglas muy complejas aún para tí, pero ya te las iré contando.

Ves? todos festejamos en diferentes momentos, pero lo hacemos para celebrar nuestras creencias. Algunos creen que Jesucristo nació el 25 de diciembre y todos los demás nos unimos para celebrar su vida (realmente cuándo nació no es demasiado importante) y de ahí han salido muchos mitos e historias y personajes que nos ayudan a celebrarlo. Por eso ves gente vestida de rojo con panzotas de mentiras, y pesebres por todos lados: es nuestra forma de celebrar que Dios nos acompaña con milagros.

¿Que si es verdad que es una fecha feliz? Bueno, no para todos. Opino que Navidad es una fecha injusta porque aquellos que tienen pequeñas tristezas en el año las recuerdan más en estas fechas. Lo importante es tratar de sacar lo bueno a la situación: cercanía con los que amas y regalos así sean simbólicos. Con eso basta.

Para mí hoy, a mis 30 años, la navidad es la vuelta a mi infancia. Tuve una infancia muy feliz y me da nostalgia haberla perdido, aunque debía pasar. Sin embargo, en Navidad vuelvo a soñar con regalos, a comer cosas deliciosas, a buscar verme o llamar a los que amo y hacerlos felices de alguna forma. Todo eso me huele a infancia.

Por este motivo, quiero que tu primera navidad y las siguientes sean hermosas como las de mi infancia, si no mejores. Deseo que esa hermosa carita tuya sueñe con Papá Noel y el Niño Dios hasta que ya sea insostenible el cuento y que se te revuelvan las funciones de uno y otro. Sueño con darte navidades llenas de lucecitas, y música linda y regalos que te llenen de alegría. Voy a aprender a cocinar para tí las cosas más deliciosas de estas fechas y a volverme la tía canzona que te acaricia los cachetitos cuando sonríes....

¿Sabes por qué voy a hacer todo eso? Porque mi mejor regalo de navidad este año has sido tu.



Tu orgullosa tía

Jo




martes, 23 de noviembre de 2010

Palabras menos...

Hay una Ley que se me escapa,
tuve las tablas de Moisés y las perdí
iba por el desierto y perdí el camino,
ahora sólo queda esperar.

Este es el mundo de los reveces sin sentido
y yo fui uno más de los caballeros de la esperanza.

Pero no. Tal vez en medio de la batalla decidí cambiar de bando,
al ver tan triste panorama: rostros llenos de sangre por las heridas
sonriendo al pensar en un mañana que no llega;
gentes soñando con milagros que no existen...
todos llegando al fin con la misma esperanza.

La esperanza es una perra maloliente que convence a todos
de que su pestilencia es olor a rosas,
y su fealdad es sólo una etapa
cuando en el fondo sabe que no es más que una quimera
que engaña para poder sobrevivir.

Entré al ejército de los sobrantes, los mediocres,
las lacras que saben que lo son.
Ya no necesito sonrisas mentirosas ni frases de aliento,
sólo la certeza de la tristeza y la decepción.

Esas dos palabras son las que realmente alimentan al Mundo,
las que lo llevan al fin en medio de las caras esperanzadas,
al menos ahora conozco la verdad y la acepto
así que puedo sentarme en la arena y esperar a que todo termine.


Jo


lunes, 22 de noviembre de 2010

Después de la fiesta...

He tenido una gran fiesta, en donde muchos de mis más hondos deseos se han cumplido. He jugado a ser soltera y a ser profe y a ser chiqui y a hacer muchas cosas que antes consideraba reprobables o que antes no había considerado.

He caminado entre los que amo y he visto sus caras en otra forma. He aprendido a cerrar mi corazón, a ponerme límites, a sobrepasar mis miedos. En estos meses he aprendido a aprender y a enseñar.

Ahora la vida me ha dicho que se acabó la fiesta. Puedo sentirlo dentro de mí.

Siempre me ha gustado caminar a casa luego de la fiesta. Esos minutos donde se recapitula lo que pasó, se camina raro, si se ha tomado se mira todo en otra perspectiva y el cuerpo está adolorido y relajado, listo para ir a la cama. Amo la sensación del sereno en mi cara, y de la noche que termina. Ahora me encuentro en esa etapa y me gusta.

Quiero nuevamente renacerme. Continuar desde lo que he aprendido, pero recuperar lo valioso del pasado, y tu estás ahí, entre todas esas cosas que me han hecho feliz antes y después de la fiesta. Sé que te he hecho el camino difícil, que no soy la persona más tranquila del mundo contigo, pero nadie ha hecho mover mi corazón como tú. Nadie me ha hecho mejor persona.

Hoy, con mis ojos de adulta, quiero acercarme a tu guarida y sacarte de ella para que juntos construyamos de nuevo la luz. Soy un ser de luna y de oscuridad, de laberintos extraordinarios y horas entre la cama luego de la fiesta, pero este despelote me ha llevado a re-conocerte, a extrañarte con el cerebro y a darme cuenta que, después de la fiesta, al único que quiero volver es a ti.

Y me has hecho saber que siempre estuve presente, a pesar de la distancia autoimpuesta. Gracias por entregarme a pesar de ti mismo tu corazón. No me arrepiento de lo vivido, pero no quiero vivirlo más. ¿Me dejas volver luego de la fiesta a tus brazos? ¿Aún después de este mes de tremendas charlas quieres volver a los míos?

Ya estoy metiendo las llaves en la puerta para entrar a acostarme después de esta fiesta. Espero que estés ahí cuando llegue para contártela.


Jo

martes, 19 de octubre de 2010

No necesitamos a Confucio (el amor en los tiempos de la Competencia Perfecta)


Sí, hubo alguien que dijo que Confucio (célebre pensador chino) fue quien inventó la confusión. No, no es así, sólo fue un divertido malentendido sumado a una triste falta de ejercicio neuronal de una niña muy confundida, pero tomémoslo como cierto para efectos de esta entrada.


La competencia perfecta es un modelo de mercado en donde existe gran cantidad de oferentes y demandantes, así que ni la oferta ni la demanda influencia el precio y este se establece únicamente por la relación costo-beneficio y el equilibrio que hay entre oferta y demanda. Una dicha, ¿no? Bueno, acabo de redescubrir que el amor puede ser un mercado de competencia perfecta.

Es una maravilla. Unos ganan y pierden, pero finalmente todos llegan al equilibrio. Siempre hay más oferentes y se compite entre una multitud de demandantes, lo que lleva claramente a que el precio fluctúe entre diferentes escenarios de equilibrio. Claro, en este mundo la información siempre es asimétrica y jode todo el modelo, pero déjenme soñar y pensar que poseo información suficiente (it's my blog and I dream if I want to).

En un mundo así no se necesita la confusión. Simplemente no tiene lugar porque lo tienes todo para decidir el precio, lo que sí pasa es que hay precios más altos que otros y pues, uno decide si lo paga o no. Yo, por ejemplo, decidí no seguir pagando el precio de algunos bienes que cumplen los siguientes requisitos:

- Oferta confusa
- Demasiada demanda
- Altas expectativas no cumplidas al recibir el producto.

Pero también me he encontrado algunas cosas geniales, como que hay oferentes que no saben lo mucho que vale su producto y me piden un precio bajo y cómodo. También están los que tienen una demanda reducida por idiotez ajena y me han dejado el camino libre para acceder más fácilmente a su mercado. ¿Les he dicho que amo la idiotez ajena? Ok, es verdad.

Ahora es mi turno de revisar mi oferta y mi demanda. Siempre he ofrecido mucho y demandado más bien poco o lo que llega. Not anymore, dears. Ahora cambio la estrategia, porque me he dado cuenta que el precio lo pongo yo y puedo simplemente reducir la oferta para que mi demanda crezca y el precio llegue a un equilibrio conveniente sólo para mí.

Sí, he perdido a uno de mis más altos demandantes por la competencia perfecta, pero, sinceramente, la racionalidad económica es sabia y me ha llevado por otros caminos antes de tan siquiera notar esta pequeña dificultad. Ya estoy alineando mi artillería hacia otras batallas y creo que tengo opciones de ganar, si juego pacientemente y con sabiduría, que es lo que más da la edad.

Faltan 8 días para mis 30 y juro por el Dios de los Economistas que en este mercado mandaré yo.


Jo



jueves, 14 de octubre de 2010

Tiempos de Paz

Declaro un armisticio.
Estos son los tiempos de paz de los que habló tanto mi abuela. Los momentos que uno le roba a la vida para que el paso vaya despacio y los pulmones se llenen de aire. He vuelto a la tranquilidad del cielo nublado, que sólo invita a desaparecer entre sueños.

Me preguntaban hoy qué quiero ahora, cuál es el siguiente paso para mi vida emocional. ¿Saben qué? No tengo idea y no me interesa saberlo. Creo que no necesito preguntármelo.

Mi nuevo amor se llama finanzas. Sí, yo sé, in-cre-i-ble. Las amo. Contra las matemáticas no hay debates, ni preguntas, ni interpretaciones. La duración modificada anual es 0,1420; no tengo que preguntarle cómo se siente, bajo qué contexto se generan los números, si hay que negociar con personas para que eso dé así. Simple. Tranquilo.

Yo toda la vida he comprado "Libros porque sí". Normalmente eran novelas históricas o libros de poesía. Ahora compré uno de valoración del riesgo y no me cambio por nadie. Tanto por leer y ver...

Las matemáticas son como el amor puro porque así pasen muchos años no cambian. Su estabilidad inalterable las convierte en un refugio.

Mi segundo amor se llama tetris por estos días. Es mi recreo y la forma de poner mi mente en blanco mientras caen los bloquecitos y puedo pensar en paz. Ya he vencido a la máquina en incontables ocasiones y cada vez me genera el mismo placer privado de victoria. Podría jugar por días sin siquiera notar el paso del tiempo, pero debo parar, porque el estudio me llama.

Mis amigos, no queda sino decir que mis planes van bien, que me estoy tomando con calma la vida y que la paz viene de adentro. Sólo me hacía falta una conversación para gozar completamente de ella y por fin la tuve.

Peace, dears... and SUIT UP!!

sábado, 9 de octubre de 2010

Uno hace planes y Dios se ríe

Esa es la frase de la semana. Dicha por Legui frente a mis polluelos el viernes y más cierta imposible.

Al estar enferma y en cama pude ver muchas cosas, entre ellas las temporadas que me hacía falta ver de How I Met Your Mother. Un podría preguntarse: ¿qué coños puede explicarle a uno una serie? Bueno, esta, de todo.

Primero están las bromas maravillosas, el listado de cosas que uno no puede hacer al cumplir 30, el salto, las embarradas que uno comete por miedoso y las que hace sin pensar; también la importancia de estar en el momento correcto a la hora correcta.

Además, me ayudó a ver mi historia en perspectiva. ¿Qué le diré a mis engendros cuando sea grande y les cuente la historia de cómo conocí a su padre? Será una historia llena de errores, claramente, y como Ted muchos pasarán como si lo fueran, pero no. Historias de alegría, arrepentimiento, tristeza y decepciones llenas de aprendizajes.

Al final de la temporada 4, Ted cumple 31 y dice "fue el peor de mis años: en el que me dejaron plantado en el altar, perdí mi empleo, hice una empresa que quebró y me pateó el trasero una cabra, pero ahora lo recuerdo como el mejor de mi vida porque me llevó a conocer a su madre". Me sentí taaaan identificada.

Tal vez en mi temporada X, capítulo X, contaré como antes de cumplir 30 me dejaron por otra, me botaron de mi empleo, estuve en urgencias 4 veces, me cortaron el cabello con podadora, me metí en una locura de romance al ritmo de reggeton, me dí cuenta de que mi primer príncipe es un sapo venenoso (again), ví a mi mejor amigo casi morir en mis brazos, estalló una bomba en mi casa, casi caigo en la quiebra y, aún así, es el mejor año de mi vida porque aprendí a dar el gran salto, a arriesgarme, tuve el mejor empleo del mundo y me dio las puntadas para convertirme en esa persona que contará la historia de su vida a sus polluelos propios.

Uno hace planes y Dios se ríe. Yo había planeado otra cosa: a mis 30 debía tener un empleo con más de 6 ceros en el cheque todos los meses, debía usar sastre más de lo necesario, ser una erudita, una autoridad, haber viajado por el mundo entero y tener un listado de affaires más largo que el de Barney S.. Poco de esto ocurrió. Todo salió más o menos al revés, pero la sonrisa sigue intacta. Al final, sólo queda lo divertido del viaje y lo que he aprendido. Lo principal: he aprendido a aceptar, a perdonar, a soltar las cosas para que no sea Dios, sino yo la que ría de los planes, porque nada puede controlarse.

Pero soñar no cuesta nada.


Jo

viernes, 1 de octubre de 2010

Como Hamlet

Es importante recordar que hasta el día 30 de septiembre de 2010 a las 10pm yo estaba clara en lo que iba a hacer. Y, perdón el francés, jueputa, otra vez todo se desploma.

Sí, ya, iba a tomar la decisión práctica de no sentir. De dejarme llevar por el momento, por la novedad, por todo este huracán maravilloso de momentos. Es maravilloso, lo sigue siendo 6 horas después del declive, pero mi cabeza es un despelote.

Ya lo había asumido, se lo he dicho a todos y lo acepté. Todo muy bien, hasta que Murphy intervino.

Para quienes han leido mi libro (casi todos los que leen este blog), pues bueno, ya saben quién es el protagonista. Es un recuerdo escapado del cerebro de la protagonista, y ya saben quién es para mí. Bien, mi recuerdo es más jodido que el de Daniela. Creo que no podría imaginarme un capítulo como el que viví hace un rato.

¿Es que a la vida no le gusta verme contenta???? ¿Por qué me pone enfrente la posibilidad, la esperanza, la ilusión taaaan añeja... y por qué la hace tener semejante memoria? Se supone que la que recordaba todo era YO no TU. No máaaas, o bueno, mejor no hablo tan duro.

La última vez que te escribí te dije que mi corazón era tuyo. Pues bien, es verdad. Lo acepto y lo sabes. Lo desempolvé por si alguien viene con ganas de hacerlo reir, pero sigue en su cajita fuerte, esperando un milagro como fuiste tú. Ahora la parte mala: para lograr que se mantenga bonito y medianamente servible necesito que no lo toques. ¿Entendido? No te doy permiso, menos cuando te comportas como la maravilla que eres. Está prohibido hacerlo latir, porque si lo tocas aplica la vieja ley de "El que lo rompe lo paga" y tu aún me quedaste debiendo plata de la última vez que lo rompiste.

Ahora mi habitación huele literalmente a rosas. ¿Te conté que las que me diste las tuve por 10 años envejecidas y expedían un olor espectacular? Fueron casi 30 rosas meticulosamente preservadas, hasta que en un ataque de ira las boté. Cada vez que veo rosas pienso en las tuyas y el olor delicioso que dejaron en mi habitación.. en todas las habitaciones que tuve en esa década. Y hoy esta huele a rosas...

Ser o no ser, esa es la cuestión. En mi caso sería sentir o no sentir. La vida cuando poco sientes es mucho más llevadera y hermosa, hay tantas ventajas. Sentir lleva siempre al desengaño y a la idealización. No quiero eso, ya lo tuve y rayé en la locura. Bien me lo dijo Camilo cuando recién apareciste: "huye" fue su único consejo, y no le hice caso.

A ver si la magia de octubre y la expectación de mis segundos quinces ayuda en algo a mitigar esta sensación de vacío que no me ha dejado dormir.


Jo

jueves, 30 de septiembre de 2010

Novedad

Tengo la tendencia a evocar la historia constantemente. Me acompaña en cada momento, me abriga en las noches, me despierta en las mañanas. Cada evento nuevo está conectado de forma lógica con el pasado, con lo que sucedió y lo que pudo suceder. A veces me atormenta pensar en tantos recuerdos míos y ajenos; en otros momentos me recuerda de qué estoy armada y me da un minuto de paz. Como si esta vida tuviera cimientos, pienso ingenuamente.

Pero no, resulta que la novedad existe. Yo creí que se me había embolatado la capacidad de asombro. Alguna vez se lo dije entre lágrimas desesperadas a mi ex, en serio angustiada porque notaba que todo era una repetición que llevaba a la muerte. No había más, todo había sido inventado: nacer, crecer, hacerse adulto, casarse, reproducirse y morir. Y sí, puede ser cierto, pero el asombro no se muere... es uno quien no lo ve.

Oficialmente he recuperado mi capacidad de asombro, y creo que el de todos los que han escuchado mis últimas historias. La lógica, tan tranquila, tan segura, tan amable, se ha ido sin una nota, sin un cariñito, y un día me levanté y todo era novedoso. Recuerdo a Matrix: todo exáctamente igual pero tan diferente. Ya hasta la comida me sabe diferente. La ropa me queda igual, pero no reconozco a la persona del espejo. Simplemente no sé quién es, así que me presento: "mucho gusto" y me lavo los dientes. La piel se siente diferente, el sol ya no me molesta, los pies no duelen porque hace tiempo no tocan el piso. Pero eso no es lo mejor.

¿Se acuerdan que estaba rogando al Demonio que se fuera? Les cuento una novedad: yo lo lancé al vacío y no volverá. ¿Felices? Yo mucho más. Esa era una de las razones que me incitaba a pensar que ya no se podìa conocer nada más. Verán que no.

Ahora hasta mi libro me sabe diferente. Ya no quiero retener en él al Demonio. Para qué... si yo ya no lo tengo en mi mente. Tampoco quiero hacerle un homenaje a quienes ya no están. Por algo se van. Sólo uno, el Gran Recuerdo de mi Vida, se queda, el resto, se va a la venta de garaje. Ese era mi bendito bloqueo... el pensar que nada nuevo podía escribir. Ahora, que la novedad se ha tomado mi vida, no queda sino escribir de ella.

Tienen razón aquellos que dicen que uno debe conocer su historia para evitar repetirla, pero yo no habìa dado el paso a la segunda parte de la oración: "para evitar repetirla". Eso es lo que quiero que pase, que nada se repita... lo nuevo es tan maravilloso...

Ahora las conversaciones profundas me persiguen. El domingo fueron mis grandes amigas, hoy una amiga que es casi lectora de mentes. Lo divertido es que todas notaron el cambio, se alegran y lo celebran... y yo floto. Floto porque yo soy la novedad, porque todo lo que he vivido me hace bien y ellas lo saben. Bendito el día en que decidí dejar la demencia de hacer todo como lo dicta el libro. No, ahora todo se hace basado en la teoría del caos, así no sepa jugar, así pierda. Me divertiré en cada etapa del partido y volaré, porque ya lo hago. No tengo necesidad de licor, ni de cigarrillos, ni de costumbres, ni de excusas o dramas o faltas de decisión. Sólo decidir y ser. Por fin libre de mis propias sogas.

¿A quién le miento? Nunca he sido una persona para "sentar cabeza" para tomar un rumbo "para siempre". Perdón a aquellos que les dije que sí, en su momento lo consideré, pero mi espíritu es diferente. Mi espíritu es libre y se reta, a mi espíritu le gustan más los orgasmos intelectuales que físicos, no tiene gafas, no se sienta horas interminables frente a un televisor a ver cómo la vida se va generando estabilidad a otro que está más aburrido que yo. No puedo, lo siento muchísimo. Fue una mentira que me dije y te dije y lo siento.

Me creí una rebelde cuando me dí cuenta cómo funcionaba mi espíritu y quise esconderlo. Estos últimos 3 meses lo he escondido, pero una vez más quien me abrió la puerta a estas maravillas decidió lanzarme al vacío de la opinión pública. Quedé al descubierto, yo y mi novedad, pero no fui considerada una rebelde. Parece ser que todos sabían de qué estaba hecho mi espíritu antes que yo y sólo se regocijaron por la felicidad que ahora brilla en mí. Qué hermoso volver a la inocencia y a la pureza de la libertad del espíritu. A dejar de mentir y de esconder. Pude decir y ser mi verdad en todo mi esplendor y se siente de maravilla. Ya sé cómo se siente salir del closet. Yo salí de uno lleno de polillas, libros de historia y revistas de novias hace unos días y se siente delicioso.

Quedan 27 días para cumplir 30 años en este mundo y, si los cumpliera hoy, los recibirìa feliz, con todo el amor de mi corazón que ya no está roto y llena de la inmensidad de lo nuevo, de lo que jamás había probado y ahora es lo que me despierta en las mañanas y me da el beso de las buenas noches.


Jo